Existe una técnica que, las personas con las que hemos trabajado Coaching, agradecen conocer.

Cierto es que el tiempo es uno de tus recursos más valiosos, por lo que aprender técnicas para administrarlo resulta hoy en día una clave fundamental principalmente para tus actividades laborales.

Hoy queremos compartirte la Técnica de Pomodoro.

¿En qué consiste?

Se trata de dividir el día laboral en varios intervalos de 25 minutos de máxima concentración, intercalados con descansos breves. Estos intervalos de 25 minutos son lo suficientemente breves para no agotarte, pero lo suficientemente extensos para permitirte la suficiente concentración para conseguir avances importantes.

¿Cómo ponerse “manos a la obra”?

Sigue los siguientes pasos:

1. Elige una sola tarea que tengas que realizar.

2. Pon un temporizador con 25 minutos (celular, app, reloj de tomate, lo que sea)

3. Trabaja sin detenerte, solamente en esa tarea, hasta que suene la alarma y luego pon un ticket en esa tarea.

4. Tómate un descanso de 5 minutos.

5. Repite esto tres veces más y luego de eso, tómate un descanso largo de 15 minutos.

6. Repite hasta que termines tu trabajo. Verás que avanzarás más rápido de lo que lo haces hasta antes de trabajar con esta técnica.

¿Te animas a probar? Cuéntanos cómo te va.