A pocos meses de finalizar el año, Andrea se sentía muy agobiada. Era su último año de carrera y se acercaba el tan temido examen de grado.

En una conversación con Javier, su mejor amigo, le compartió lo nerviosa que se sentía. Su mayor temor era fallar en esta última etapa, lo que sin duda significaría una enorme sensación de fracaso y decepción tanto para ella como para su familia, quienes confiaban y tenían altas expectativas respecto a sus logros y futuro. Esto la atormentaba como si ya hubiese ocurrido, debilitando su autoconfianza y concentración, no permitiéndole estudiar y preparar su examen con tranquilidad.

Javier le comentó sobre el Coaching. Andrea señaló que algo había oído pero no sabía concretamente de qué se trataba y en qué consistía.

Su amigo, al haber vivido la experiencia de un proceso de Coaching Personal que le permitió desarrollar sus habilidades para lograr el objetivo de insertarse laboralmente en una empresa importante, logró explicar, con sus palabras y aclarar las dudas de Andrea.

El Coaching consiste en un trabajo personalizado que realizas con un profesional (Coach) para conseguir un objetivo específico que tú misma decides.

Primero, el Coach te ayuda a definir correctamente tu objetivo, para hacerlo completamente alcanzable. No se trata de limitarlo, si no de plantearlo adecuadamente.

Luego, juntos y en un espacio de conversación abierta, con la guía del Coach van definiendo las acciones concretas para lograr tu objetivo. Junto a esto van revisando las limitaciones internas que hasta ese momento no te estaban dejando sentirte bien y confiada en lograr tu meta. Entonces, cuando es necesario se va trabajando el cambio de puntos de vista, ampliación de perspectivas y modificación de esas limitaciones.

En el proceso el Coach te acompaña de cerca, con ejercicios, preguntas, impulsando tu propia reflexión, y especialmente, instándote a la acción. Que paso a paso vayas cumpliendo tu plan y en el plazo que tú definiste, logres tu objetivo.

Lo mejor es que en el camino aprendes mucho. Te reconoces, modificas lo que no te gusta, desarrollas las habilidades necesarias para cumplir con tu objetivo y en definitiva, adquieres hábitos positivos que te conducen a lograr todas las metas que en el futuro te propongas. Ya no necesariamente con la guía de otro, si no que aprendes a ser tu propia guía, tu propio Coach.

Andrea entonces se sintió esperanzada. Estaba segura que el Coaching podría ayudarle a gestionar sus nervios y el temor que sentía, sentirse segura con un plan de acción claro para llegado el momento, presentarse con lo mejor de sí misma ante la comisión evaluadora, todo lo cual sólo conduciría a un excelente resultado y finalmente, estaría celebrando con su familia y amigos ser una nueva profesional.

No se equivocó.

Recuerdo cuando, camino a la realización de un taller, suena mi teléfono y una emocionada Andrea me dice que fue aprobada con máxima distinción.

Sonreí.

“Sabía que lo harías de maravillas. Y este es sólo el comienzo Andrea. Está en tus manos lograr todo cuanto te propongas. Ya sabes cómo. Disfruta y hazte la idea que las alegrías como esta, por una meta alcanzada, serán habituales desde hoy en adelante”.

Y tú, ¿tienes un objetivo que no sabes como lograr?

Soy Daniela, puedo ser tu Coach. Escríbeme aquí.