Más de alguna vez esta pregunta ha rondado tu mente sin una clara idea como respuesta.

Te cuestionas por la razón de que no logres ese objetivo y lo que es todavía peor, que ni siquiera te encamines con paso certero hacia él.

Incluso ocurre que adviertes que nunca te has planteado ese sueño como una meta concreta, lo que ciertamente dificulta su realización.

Sigue leyendo este artículo para conocer algunas de las razones más comunes por las que hay personas que no cumplen lo que se proponen a diferencia de otras que alcanzan el éxito y tienen la vida que quieren, en las diferentes áreas que la componen, carrera profesional, relaciones interpersonales, salud, recreación, desarrollo personal, dinero, etc.

 

Razón n° 1: Tus metas son vagas

El primer paso para establecer metas es definirlas con claridad y especificarlas.

No es lo mismo decir: “Quiero ser feliz con mi trabajo” a decir “Quiero ser feliz realizando un trabajo con tales características” (a la vez que te cuestionas y determinas qué es para ti “ser feliz”).

Entonces, mientras más específica tu meta, estás en mejor pie para iniciar el camino hasta conseguirla.

 

Razón n°2: Tus objetivos no son lo suficientemente motivantes

Uno de los elementos claves al momento de plantearte un propósito es responder a la pregunta ¿qué tan motivante me resulta?

Recuerda, la motivación es el motor que te impulsará a pasar a la acción y te ayudará a mantener las energías para sortear obstáculos hasta que llegues a tu objetivo.

 

Razón n°3: No te sientes lo suficientemente comprometido

Razón que se relaciona con tu grado de motivación con respecto a tu meta.

Si ese objetivo que te has propuesto no te mueve, difícilmente asumirás el compromiso en las acciones que te llevarán a cumplirlo.

Y esto se relaciona también con la siguiente razón.

Razón n°4: Procastinación

La procastinación consiste en aplazar el cumplimiento de una obligación o el desarrollo de una acción, que en este caso, se relacionaría con el trabajo para el logro de tu objetivo.

“Mañana lo hago” “Mañana empiezo”. ¿Cuántas veces lo has dicho? Y no es extraño que llegue “mañana” y lo vuelves a posponer. Si es así, entonces no te sientes lo suficientemente motivado ni comprometido para emprender ya la acción.

Razón n°5: Te relacionas con personas que no logran sus metas

Así como las emociones positivas son contagiosas, también lo son las emociones negativas.

¿Te has puesto a observar a las personas con las cuales te rodeas a diario? Es sabido que nos sentimos atraídos, confiamos y nos relacionamos con personas que sentimos y creemos son similares a nosotros.

¿Quieres realmente cumplir tu meta? Sin duda puede ayudarte el relacionarte con quienes trabajan por sus objetivos y viven la experiencia de la satisfacción de una meta cumplida.

 

¿Ya te identificaste con alguna de estas razones? Y ahora, ¿Qué harás al respecto?