Todos los días estás cumpliendo objetivos. Desde el momento en que despiertas y te mueves para poner los pies fuera de la cama. Luego vas camino al trabajo o la universidad y tienes claro el objetivo, que es tu destino: la oficina, la sala de clases. Todos estos son propósitos cotidianos, sencillos y corrientes.

Sin embargo, también tienes grandes metas y desafíos importantes: encontrar un trabajo, lograr con éxito una presentación en público, comprar el auto o la casa de tus sueños, realizar ese maravilloso viaje, etc.

Todo esto es posible y el medio para lograrlo lo tienes ahora, lo has tenido siempre y permanecerá contigo toda tu vida: TU MENTE.

No se trata de los recursos económicos, la suerte, los contactos, los títulos ni la experiencia. Se trata de tu mente.

Tu mente es el recurso más valioso del que dispones para lograr lo que quieras. ¿Quieres aprender a usarla?

Sigue leyendo y conoce cómo aprendiendo a usar tu mente, tienes gran porcentaje de tu sueño cumplido.

Imagino, luego existo…. y logro lo que quiero.

En este artículo te voy a mostrar una importante técnica para que a través de tu mente puedas acercarte al logro de tus metas: la visualización.

Visualizar es imaginar lo que quieres lograr tal como será cuando lo hayas conseguido. Se trata de ver en la mente ese objetivo, sueño o meta que quieres conseguir.

Muchos deportistas de alto rendimiento practican la visualización como técnica de entrenamiento, y tú también puedes beneficiarte de ella.

Y es que al recrear en la mente una imagen detallada del logro deseado, incluyendo información proveniente de todos los sentidos, es decir, lo que ves, escuchas, sientes, etc, el cerebro no distingue entre la realidad de la ficción, entonces la visualización activa las mismas estructuras cerebrales que aquellas que se activan con la práctica verdadera.

Por ejemplo, cuando tienes un sueño o una pesadilla, tu cuerpo experimenta las mismas reacciones fisiológicas (respiración, coloración de la piel, latidos del corazón) que si la vivencia fuese real, sin embargo sólo se trata de una creación mental.

Lo mismo ocurre con la visualización. Cuando imaginas aquello que deseas conseguir, con todo detalle posible, estás mostrando a tu mente el camino a seguir para que sea realidad.

Y no es magia, lo indica la ciencia.

Visualizando estás programando a tu cerebro a través de la mente para que encuentre el medio de llegar a tu objetivo.

Tu cerebro es muy obediente y es un excelente buscador de alternativas de solución cuando tiene una meta clara, específica y detallada.

Cuando visualizas, cuando imaginas aquello que deseas lograr, en tu cerebro se pone en funcionamiento el Sistema de Activación Reticular, que en simples palabras significa que una vez has visualizado tu meta, en tu subconsciente esta meta cobra vida propia y este se encargará de mostrarte y acercarte a las oportunidades para hacer de tu sueño una realidad.

Ahora, ¡pon manos a la obra!

  1. Transforma tu sueño en objetivo (ponle fecha, hazlo específico)
  2. Ponte cómodo/a, cierra los ojos y ¡a imaginar!
  3. Construye en tu mente cómo es vivir tu objetivo logrado. ¿Cómo te ves? ¿Qué ves? ¿Cómo te escuchas? ¿Qué escuchas en tu entorno? ¿Qué sientes?
  4. Vive la experiencia con todo el detalle posible, de modo que sea lo suficientemente real en tu mente.
  5. Activa de este modo las antenas, enseñando a tu subconsciente el camino y luego, reconoce las posibilidades en tu día a día de modo que finalmente logres ese objetivo que siempre soñaste.

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